Desde el despacho siempre os aconsejamos que lleves las facturas al día. De hecho lo más recomendable sería dedicar un día a la semana o al mes para preparar y enviar las facturas. Además, si demuestras un poco de empatía con tu gestor administrativo en Castellón (nosotros) te agradecemos siempre que nos vayas enviando las facturas puntualmente aunque sea una vez al mes para no acumular todo al final.
Si llevas la facturas al día sales ganando, porque podemos ayudarte a reducir costes y a planificarte fiscalmente. Imagina que quieres hacer una inversión grande, y yo te puedo asesorar en qué momento fiscalmente te puede merecer la pena. La facturación, esa tarea pesada y rutinaria que debes sacar adelante. Tal vez hayas tenido una factura «complicada» por hacer, o más de una. Porque no encuentras tiempo para hacerla y la vas posponiendo. Porque hay alguna partida que no sabes cómo valorar, y también, la vas posponiendo. Y así dejando facturas pendientes, vas retrasando tus cobros. Y si retrasas tus cobros, no lo dudes, vas a tener problemas porque no retrasas tan fácilmente tus pagos.
Así que llevar la facturación al día (a la semana o al mes, según sea apropiado en tu negocio) va a evitarte una serie de problemas. O al menos te los reducirá significativamente.
Te damos cuatro razones por las que debes llevar tus facturas al día:
- Cuanto antes hagas la factura, antes cobrarás
Normalmente el cobro de las facturas se realiza en función de la fecha, puede ser al contado o aplazado un periodo, pero que empieza a contar en la fecha de factura. Cuanto antes la prepares y la envíes, antes comienza el proceso de cobro y antes tienes tu dinero en tu cuenta. Una factura que no haces y/o no envías, no la vas a cobrar.
- Si te planificas no necesitarás financiación ajena
Al cobrar más pronto, reducimos el plazo de cobro. De este modo puedes saldar deudas con proveedores y/o bancos con antelación. Puede ser un problema que tus proveedores dejen de darte crédito y no te vendan más si no pagas primero. Sería un desastre tener que parar tu actividad (hasta que encuentres otro proveedor o definitivamente) por no realizar la tarea de facturación.
Por otro lado si tienes una cuenta de crédito o una línea de descuento, debes tener presente que tienen un límite. Cuando lo alcances no puedes seguir estirándolo. Así que procura facturar a tiempo y cobrar para evitar problemas de liquidez y financiación. Si dejas de pagar, también dejarán de servirte.
- Ahorrarás en costes financieros
Si estas deudas tienen un coste (cuenta de crédito, descuento de pagarés, préstamos…) reducirás tus costes financieros.
- Tendrás una empresa más rentable y eficiente
Si reduces el tiempo de cobro a tus clientes, reduces la financiación que les das a ellos (y generalmente no te reporta ningún ingreso financiarlos). De este modo tu inversión es menor y tu beneficio el mismo. Esto quiere decir que aumentarán tus indicadores de rentabilidad, tendrás una empresa más eficiente y rentable. Por otra parte, puedes dedicar esa financiación que antes dedicabas a tus clientes sin beneficio alguno, a acometer otras inversiones en activos más productivos.
¿Te hemos convencido?